lunes, 12 de abril de 2021

RENDIDO A LA EVIDENCIA - jorge peres

 


            Una vez más iba a entrar en el viejo sótano de sus abuelos ... desde que sus abuelos han muerto, de una manera un tanto repentina y con pocos días de diferencia, Fran ya había recorrido todas las tres plantas de aquella enorme casa, ahora abandonada … el sótano lo había descubierto hace pocos meses … empujando un gran mueble de libros se diera cuenta de que había una puerta oculta …

            Entrara unas dos veces … en la primera encontró con un local oscuro y en que la única bombilla suspendida desde el techo no permitía ver nada … ha vuelto una segunda vez, ya equipado con una potente linterna … pero nada más encontró que unas cajas de cartón con libros … muchos libros … mas siempre sentí el impulso de volver … la sensación de que había más por encontrar …

            De este vez, la tercera, levaba linterna y tiempo … no tenía prisa …

no dejaría ninguno rincón por mirar …

            Ni imaginaba lo que dirían sus amigos se se enterasen de esa su obsesión … pero … … que amigos?!! … desde hace mucho que no tenía amigos … ni buenos, ni malos … nadie … algo a que ya se había acostumbrado … o no … la pandemia le ha venido bien … le ha dado las excusas necesarias para no relacionarse con nadie …

            Él remolino de sus pensamientos fue bruscamente interrumpido por algo como que un flash … una luz, no muy fuerte, pero muy blanca había pulsado desde el fondo del sótano … uno solo flash … pero se había dado cuenta exactamente de donde venía …

            Lentamente se acercó … parecía ser un sofá, cubierto con una sábana para su protección … se acordaba muy bien de aquél sofá … era lo preferido de su abuelo … cuantas veces lo vira sentado ahí … leyendo su periódico … Fran no era un chico muy emotivo … pero al acordarse de su abuelo un pequeña lagrima asomó desde el canto de su ojo … quería mucho a su abuelo … llegó cerca … desde allí partiera aquella luz … y ahora qué?! … solo era un sofá … apuntó directamente la linterna … parecía que había un bulto debajo de la sábana … decidido la levantó … había una caja … una caja de madera pintada … la cogió … no pesaba mucho … vino con ella hasta medio del espacio, mismo por debajo de la bombilla … entonces notó unas palabras que se podía leer en la tapa de la caja … LO MÁS ALLÁ … no pudo contener una sonrisa … venga ya … eran conocidos los gustos de su abuelo por el espiritismo y todas aquellas teorías … pero escribir aquello en una caja … que guasón era su antepasado … se dispuso a abrir la caja …

            En el momento exacto se detuvo … estaría haciendo bien? Debería abrirla ? No dio ni tiempo para contestar a su propia pregunta … sacó la tapa de uno solo movimiento … unos papeles … definitivamente nada que pudiese originar aquella luz blanca … los cogió … parecían instrucciones de algo ...pero por debajo había algo más … parecía un juego de cartón brillante … estaba doblado … lo abrió con las dos manos … conocía aquello … ya lo había visto en publicaciones de su abuelo … aquello era una tabla de ouija … parecía que había algo mas … un tablero cuadrado con un grande puntero terminando en una especie de flecha … se podía girar y, tal como una ruleta el iba reduciendo la velocidad … tac … tac … tac … hasta que paraba en una determinada dirección … la caja no contenía nada más … comprendió que los papeles contenían las indicaciones de como utilizar los dos tableros … de pronto sintió unas enormes ganas de experimentar … ok … los miraría …

            “ADVERTENCIA: la ouija no es un juego, es una puerta abierta a otra dimensión … cuidado … se abres la puerta asegúrate de que podrás cerrarla. “

            bla bla bla … Fran no tenía paciencia para advertencias … quería ir al grano … a lo verdaderamente importante … por eso saltó la primera hoja … en las siguientes venía lo que quería … como utilizar … comprendió que los dos tableros eran complementarios … supuestamente … la ouija abría camino hasta los espiritos y el segundo tablero indicaría la dirección exacta donde estos estarían … parecía una tontería … pero su abuelo creía en ello … y de tonto su abuelo no tenía nada de nada ...

            Decían los papeles que deberían participar varias personas, siempre en número impar … … bueno el no tenía a nadie más … pero era impar … … pedia concentración absoluta … …

            Fran tenía ganas de reír … sabía que estaba nervioso … pero avanzaba … … siguiendo las instrucciones preguntó … …

Hay alguien más aquí?

            El artefacto de la ouija donde tenía el dedo empezó a moverse … él sabía que no estaba haciendo cualquier presión … pero se movía … Si … contestó la ouija … ahora debería concentrarse en el segundo panel … con un movimiento seco hizo girar la aguja … esta dio varias vueltas con una velocidad cada vez menor … poquito a poco … y … se paró … exactamente en su dirección …

            Bien le parecía que todo aquello no era de fiar y, como siempre pensó, tenía la viabilidad que cada uno le quisiera dar … iría repetir …

            La repetición lo dejó completamente alucinado … la aguja volvió a parar en su dirección … y es que para volver a hacer todos los movimientos se había colocado en una situación distinta … pero ahí estaba el puntero este … apuntándole … … estaba perdiendo el tiempo … o eso o alguien, se estaba quedando con él y estaba intentando hacer con él una secuela de la película SEXTO SENTIDO …

La vida y la muerte no son películas, Fran!

            Aquella voz … la conocía … … era la voz de su abuelo … la había escuchado perfectamente … … imposible …

No, no es imposible — de pronto, detrás del sofá salió una figura …

Abuelo? … Eres tu?!!!!

Si, querido nieto … soy yo …

Pero tu estás … … …

Muerto? … si … y tu también …

Qué ??!!!!!

Si, cariño … te estábamos intentando preparar … hace semanas que te mandamos mensajes subliminales … pero te estabas tornando difícil … y decidimos intentarlo de esta manera … bienvenido … ya podéis aparecer …

            Por detrás de los demás muebles empezaron a salir gente … su abuela … unos tíos … todos familiares ya fallecidos …

        Fran no sabía que pensar … pero estaba totalmente ... rendido a la evidencia.



        Importante el mensaje que quiero dejar … la ouija no es un juego … puede ser muy peligrosa …



                                                fin ( o no ...)








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