jueves, 15 de julio de 2021

AMOR DE HERMANO - ( FINAL) - jorge peres

 


    Un coche frenó abruptamente, la puerta del conductor se abrió mismo antes del coche estar completamente inmovilizado … el conductor salió corriendo …

Hermana … que pasa … estás bien?!

    Lidia lo miró con los ojos rasos de lagrimas cayó en sus brazos y dio largas a su llanto convulso.

    Rogerio la abrazó … quería saber que había pasado … pero sabia que tenía que darle un poco de tiempo … la llevó hasta el coche, abrió la puerta y la ayudó a sentar … después hizo lo mismo y arrancó …

    Su hermana le puso la mano en el brazo …

Gracias!

Que pasó?! Cuenta-me …

Me violaran …

Qué?!!! Quien?

Dos tíos … no sé quien eran … no les vi la cara …

    Rogerio de inmediato cambió de calle … había que llevarla al hospital …

    Aquella hora las urgencias estaban con inmensa gente … Siempre con Lidia por la mano, hizo la inscripción … lo más rápido que pudo … apenas algunos minutos después sonó el nombre de su hermana por los alta voces … la llamaban para la primera observación … la llevó por la puerta que decían … Lidia parecía un robot … mirada vacía … cuerpo sin reacción …

    Una medica los recibió … Rogerio contó lo poco que sabía … inmediatamente chamaron otra medica y las dos observaron con minucia aquella adolescente que parecía estar muy afectada …

Perdone … puede salir un momento … ya iré hablar con usted …

    Los minutos de espera no fueran demasiados pero para Rogerio le parecieran una eternidad … finalmente salió la mujer de la bata blanca …

Su hermana está bien. Es más el psicológico que el físico … es un caso de violación … debemos llamar la policía … es el protocolo …

Ok, totalmente de acuerdo …

Le vamos dar alta, pero debéis permanecer en la sala de espera hasta que lleguen.

Ok. Así haremos.

    La puerta se volvió a abrir y Lidia, ya mas serena salió con paso irregular.

    Le pasó el brazo por los hombros y la ayudó a sentar.

Hermanita … debemos esperar aquí por la policía … querrán hablar contigo.

    Ella lo miró y, después de unos breves segundos movió la cabeza en señal de aprobación … se recostó un poco, reposó la cabeza en su pecho … y se durmió …

    Más de una hora después llegó la policía … Lidia todavía dormía … se despertó con las voces potentes de los agentes …

A ver … entonces usted dice que fue violada?

Mi hermana no dice que fue violada … mi hermana fue violada … lo corrobora el informe médico basado en lo cual el hospital os llamó a ustedes …

    El policía abrió muchos los ojos con cara de quien no le había gustado lo que había escuchado …

---Y usted es?!

Rogerio, su hermano … ella me llamó después de los hechos yo la recogí y la he venido con ella …

Habla usted muy determinado, sr. …

Rogerio, Dr Rogerio, soy abogado y además de hermano represento a Lidia …

    La actitud de los policía cambió radicalmente …

A ver … Lidia? Es su nombre?

Si, me llamo Lidia.

Ok, Lidia cuéntenos lo que pasó.

Con la voz entrecortada Lidia fue describiendo lo que le había pasado … uno de los policías tomó notas en una libreta …

Necesitamos características de los que la atacaron …

No lo he visto bien … estaba oscuro … y además tenían la cara tapada, uno con un pasa montañas y otro con una bufanda verde…

Eso es muy poco … habrá centenas de individuos con bufandas verdes y pasa montañas … haga un esfuerzo de memoria …

Es todo lo que he visto …

Tiene de acordarse de algo más — la voz del policia aumentó de intensidad …

No he visto más — Lidia desesperaba y estaba la borde de otra crisis de lagrimas … Rogerio se levantó …

Y basta! Ese tipo de interrogatorio no nos lleva a ninguno lugar … mi hermana ya les contó lo que vio y sintió … se quieren hacerle más preguntas mañana la llevo a la comisaría … ahora, se me permiten, me gustaría llevarla a casa …

    Los policías los miraron indiferentes …

Vale … mañana volveremos hablar …

    Después de regularizaren los papeles de la alta medica los dos hermanos se dirigirán al coche … ya dentro Rogerio cogió las manos de Lidia …

Tranquila hermanita … estoy contigo …

Gracias … sé que siempre puedo contar contigo …

Pero la verdad es que sin más información será muy difícil hacer pagar a esos cabrones lo que te hicieron …

    Lidia se derrumbó … lloraba y sollozaba … Rogerio la miraba con dolor …

Venga … vayámonos a casa …

    Suavemente arrancó el coche y circuló moderadamente mientras ella se recuperaba … en una de las calles se veía más gente … en un determinado momento Lídia soltó un grito sufocado y apuntó para fuera del vehículo … apuntó para un individuo, alto … con una bufanda verde …

Aquél … aquél … es uno de ellos …

Estás segura?

Si!

    Rogerio frenó el coche … abrió la puerta y salió corriendo … alcanzó el chico alto y delgado en la esquina, vacía y sin mucha luz … lo abrazó por detrás y, rápidamente, sacó de uno de sus bolsillos una navaja … la abrió con un movimiento seco y de un solo golpe la pasó por la garganta del chaval … el sangre brotó fuertemente … Rogerio le soltó y regresó al coche … se había hecho justicia … Lidia abrió la boca … el coche arrancó de nuevo … unos 100 metros más adelante, en otra zona oscura Lidia apuntó de nuevo … otro individuo, con la cabeza cubierta …

Ese … ese ahí …

    Rogerio paró de nuevo el coche, se fue por detrás del chico y se repitió la acción … de esta vez más aparatosa … con más sangre … y de nuevo volvió al coche …

Ya está hermanita … estás vengada …

Aquél … aquél ahí … es uno de ellos …

    Rogerio frenó el coche … pero ya no salió …

Pero no has dicho que habían sido solo dos?

    Lidia tenía la mirada perdida …

Y aquél … también era uno de ellos … — … apuntaba con el dedo … — y aquél, del otro lado … también.








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