.
. ACTUALIDAD PRESENTE
. Elena caminaba a pasos acelerados … había quedado a las 12h … todavía faltaba media hora pero aún tenía que caminar unas dos manzanas … sus nervios aumentaban en una gradación proporcional a la disminución del espacio restante de trayecto … pero seguía en sus movimientos compasados …
Cuando llegó todavía faltaban diez minutos …
Al abrirse la puerta inmediatamente lo vio … y … no podía evitarlo … su corazón siempre se aceleraba … eso le hacía ruborizarse … y sentía vergüenza por no poder ocultarlo …
— Hola, Elena! Muy buenos días! Mucho gusto en verte.
— Gracias Rodrigo. Encantada también.
— Ven … entra … ahora mismo estoy contigo …
Realmente volvió muy rápido … la cogió por el brazo de una manera cariñosa y la llevó para un pequeño salón …
— Siéntate, por favor … te veo un poco nerviosa !!!
Y era verdad … el sentir de su mano en el brazo le hizo temblar las rodillas … pero movió afirmativamente la cabeza …
Rodrigo se acercó un poco más …
— Tranquila … prometo no hacerte daño … confías en mí?
De nuevo le contestó que si … sin palabras …
— Quieres que te vaya contando, paso a paso, como lo voy hacer?
— Si … … por favor … …
— Mira … te voy hablar muy bajito para que te relajes … — su boca estaba muy cerca de su oreja … podía sentir o ar caliente que salía mientras hablaba … — te voy a quitar el abrigo … estarás más cómoda …
Casi sin darse cuenta estaba en camisa … lo miró a los ojos … Rodrigo era de los que sabia sonreír con la mirada …
— Ahora voy reclinar un poco tu silla … relaja …
Poquito a poco sintió como se iba hacia atrás y quedaba casi horizontal … su corazón galopaba cada vez más rápido … quise hablarle … pero de su boca salieron pocas palabras …
— Con cuidado, por favor …
— Lo tendré … prometo …
— Es mi primera vez … — la voz temblaba …
— Descuida … confía en mi …
De nuevo le pedía que confiara en él … si no se estuviese segura no habría ido … cuando saliera de casa ya estaba decidida en llegar hasta el final …
— Te lo voy a mostrar … para que no le tengas miedo …
Sus ojos se abrieron más que el normal …
— Dios … que grande …
— A ver, Elena … calma … no es así tan grande …
— Es enorme … me va a doler …
— Prometo meterlo con cariño … prometo no hacerte daño …
Sabía que no había vuelta atrás … respiró fundo y se entregó completamente en sus manos …
— Estás preparada? Voy empezar por introducir solo la punta … la sientes?
— Si … — aumentaba la respiración … — de momento no me duele …
— No te va a doler, Elena … voy a meter un poco más …
— aaah! Para un poco …
— Se paro ahora será peor … un poco más …
— aaaaaaaaaahhhhh!!!
— Vas muy bien, cariño … un poco más dentro … … ya está todo …
— Todo?!!!!!
— Si … todo dentro …
La verdad es que no le dolía …
Rodrigo empezó los movimientos … más rápidos … ella abrió la boca para poder respirar más fuerte …
— ooooooooooooh!!!!
— Tranquila … ya está!
— Ya está?!!!!!
— Si, Elena … que tal? Te sientes bien?
— Yo si … muy bien!
— Entonces te pido que esperes fuera … en 15 minutos te doy el resultado.
— Muchísimas gracias por tu paciencia …
Salió y se sentó en una de las sillas de la sala de espera …
Dentro RODRIGO CEPERO, medico de cabecera, preparaba el bastón gigante, necesario para el teste de corona-virus y para conseguir un resultado … conocía Elena y sabía como era de nerviosa … pero ha estado muy bien … aquellos testes ya hacían parte de la realidad presente ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario