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LUCÍA … la inconformista
Lucía se sentía de maravilla.
Su vida era tranquila.
La suave luz que entraba, ni ella sabía desde donde, se esparcía por todo el lago interior …
El silencio era casi total, solo interrumpido por un dulce burbujear del agua.
Lucía era una pequeña gota de agua … una en el medio de centenas … tal vez millares de hermanas suyas …
Le gustaba su vida … pero … pudendo escoger … habría preferido algo más interesante … más movido … y, principalmente … con más luz … pero esos eran pensamientos suyos que jamás compartía con nadie.
La verdad es que, en aquél antro paradisíaco la comunicación no era lo más utilizado …
Absorbida en sus pensamientos sintió que algo la despertaba … algo diferente … algo nuevo …
Un sonido … algo como … muchas hermanas suyas corriendo …
— Lucía! Estate preparada …
La repentina voz venía de Dorotea, su tutora … una gota más grande, y la única que … de cuando en cuando … se le dirigía, casi siempre para hablar de cosas nuevas …
Lucía se sentía preparada … no sabia ni para qué … pero estaba lista para aquello que llamaban … “el viaje” …
El sonido estaba cada vez más cerca … recordó lo que Dorotea le había explicado en la última conversación … cuando se acercarse el tumulto tenía que relajarse … dejarse llevar …
En la casi total oscuridad vislumbró un bulto acercándose … el sonido era cada vez más fuerte …
Entonces sintió que la hacían subir, empujada por sus veloces hermanas …
Empezó una carrera cuyo final no conocía y del que no sabía cuanto tiempo duraría …
Iban demasiado rápido … no estaba acostumbrada … empezó a sentirse mareada …
Inesperadamente, una luz muy fuerte la dejó momentáneamente ciega.
Ahora comprendía lo que le decía Dorotea con insistencia …
— Cuando te lleven … cierra los ojos!
Pues … no lo hizo … y ahora todo estaba demasiado blanco para conseguir ver lo que estaba en su alrededor …
Poquito a poco las cosas fueran tomando forma.
Pero … que bonito … todo muy verde … e con mucho más luz …
Seguía empujada por sus hermanas … ahora a una velocidad más lenta.
Que emocionada estaba … miraba en su entorno como queriendo verlo todo, mientras seguían por una suave pendiente …
Otras hermanas se juntaban a ellas … ahora ocupaban todas un área mucho más ancha …
— Lucía … como te ha ido ?
— Bien, Dorotea … pero … que luz tan fuerte hay aquí arriba ?!!
— Es el sol, Lucía … donde tenías la cabeza cuando te explicaba las cosas ?!
Si … era verdad … la tutora le había hablado de muchas cosas … tantas que era imposible que ella las pudiese retener todas en su cabeza …
— Lucía … tienes que estar atenta … se acerca una cascada …
… cascada … el nombre le sonaba … era una de aquellas palabras que Dorotea había mencionado … pero ya no se acordaba bien … intentó hacer memoria … de repente se acordó … cascaaaaaaaaadaaaaa … !!!!!
El último hilo de sus pensamientos fue bruscamente interrumpido por una sensación de caída en vacío … parecía interminable … después volvió la tranquilidad … deslizaban aún más lentamente …
Buscó en su alrededor … no veía a Dorotea … solo hermanas suyas … todas muy serias … como si fuese el momento más importante de sus vidas …
— Hola! — intentó comunicarse con la hermana más cercana … pero esta la miró de una manera inexpresiva sin contestarle …
— Tu quien eres?! — sonó una voz grave y profunda … venía de atras de ella …
Giró su cuerpo redondo para ver quien le hablaba …
— Yo soy Lucía …
— Mira siempre para adelante, hija mía … o te podrás asustar … quien es tu tutora ?!
— Dorotea … estaba aquí ahora mismo … pero ahora no la veo …
— Tranquila, pequeñita … yo cuidaré de ti y de todas a partir de ahora …
— Gracias señor … y usted quien es ?!
— Yo soy Rodolfo … el jefe de grupos … te he visto mirando para todos los lados …
— Si … intento hablar con algunas gotas … pero nadie me escucha …
— No es costumbre hablar en estos trámites …
— Que es un trámite … ?!!?
Rodolfo sonrío con la inocencia de Lucía.
— En este caso, el trámite es este viaje hasta nuestro destino.
— Y cual es nuestro destino?
— El mar … nos dirigimos hacia el mar …
— Y el mar es grande ?!
— Si, Lucía … el mar es muy grande … ya te darás cuenta …
Dicho esto Rodolfo se alejó un poco.
Lucía se quedó pensando … el mar … es muy grande … …
Cerró los ojos y se dejó llevar …
Pero … si iba en dirección al mar … donde estaba ahora mismo ?!!!
— Estamos en un rio — era la misma voz … pero Lucía solo había pensado …
— Si … yo leo el pensamiento de todas las gotas de agua que están bajo mi responsabilidad …
Las cosas estaban muy confusas …
Lucía empezaba a sentirse cansada … al final … el sitio oscuro, de donde venía no era así tan malo …
— Estate atenta … llegamos en una media hora.
— Estoy muy cansada … me gustaría volver a mi mundo …
— Lo sé, Lucía … tranquila … ten un poco más de paciencia … te va a encantar …
Viajaron por un acantilado … de repente … … Lucía quedó sin palabras … uuuauuuu !!! cuanta agua … una extensión a perder de vista … llena de otras gotas … pero un poco distintas …
— Llegamos, Lucía …
— Si … … ya me he enterado … pero estas hermanas son diferentes.
— Es verdad … son gotas de agua saladas.
— Y eso que es ?!!!
— Pues … a ver como te lo explico … tienen una substancia añadida que las hace distintas.
— Y ahora que va a pasar?
— Esa substancia va a entrar en ti también … después … bien … mejor no te lo cuento … tendrás que vivirlo … … suerte Lucía … no volveremos a hablar …
— Vale! Adiós!
Que raro era todo aquello … y era verdad … empezaba a notar cambios … poquito a poco se sentía más leve … más verde …
Arriba el sol, que le había acompañado durante todo el viaje, parecía ahora enorme … caliente … mucho más caliente …
Cada vez se sentía más leve …
De repente sintió que se salía del grupo … volaba ?!?!? Siiiiiii! … estaba volando … ahora podía ver todo desde arriba … y no era la única … muchas hermanas se le juntaban … y ahora hablaban …
— Hermana … vamos a darnos las manos … que bonito es todo esto …
— Permaneced unidas, niñas!
— Dorotea? Has vuelto ?!
— Hola Lucía … ahora tenemos que estar bien unidas …
— Donde estamos?!
— Todas juntas formamos una nube … vamos ...
La verdad es que parecían un bloque … gris claro … cerca se veían otros iguales …
— Nos movemos ?!
— Si, Lucía … el viento nos empuja …
— Y hacía donde vamos?!
— Tranquila … haz menos preguntas … y más atención …
— Pero a mi me gusta comprender las cosas …
Dorotea suspiró … conocía bien a Lucía … era una gota muy buena … pero muy curiosa …
— CUIDADO! SUJETAROS!
Delante venía otra nube … pero mucho más oscura … iban a chocar … sería inevitable …
Y así fue … del choque salieron chispas …
Con el impacto, Lucía tuvo que abrir las manos y soltar a sus hermanas …
— Me caigooooo !!!!
La sensación era muy desagradable … sintió vértigo … de nuevo un poco mareada …
Miró abajo … ya no había mar … ahora era un bosque … … pensó que se iría hacer daño …
Pero cayó en una gran hoja de un arbol …
— Uff! Ya paró …
En la misma hoja cayó otra de sus hermanas … y otra … y otra más …
La hoja empezó a doblarse, por el peso … y …
— Oh! No! Me caigo de nuevo …
Esta vez la caída fue corta …
Cuando abrió los ojos estaba en el suelo … al lado del árbol …
— Lucía … Ven !
— Y donde vamos ahora ?!
— Ven! Y déjate de preguntas … …
Todas siguieron a la tutora … se abrían caminos estrechos en la tierra … iban bajando … bajando mucho … hasta parar en una enorme roca …
— Lucía … ahora hay que saltar.
— Saltar ?! Pero está todo tan oscuro … no veo nada …
— Confía en mi, Lucía.
— Tengo miedo … no quiero saltar …
— Vamos, Lucía … déjate de infantilidades … ya eres una gota adulta …
— Tengo miedo … no quieroooooooooo !!! — no pudo terminar … Dorotea la había empujado … de nuevo se caía … y en lo oscuro, parecía no ir a parar nunca … porque la había empujado Dorotea ?! Que iría a pasar ahora ?!?!
Fue entonces que notó los brazos abiertos de muchas hermanas … le amortiguaron la caída …
Después silencio … un silencio solo interrumpido por un dulce burbujear en el agua …
— Bienvenida a casa, Lucía.
Bien que le parecía … había vuelto al punto de partida … que bueno … cerró los ojos y disfrutó de aquella paz …
Al final era muy bueno estar en casa …
— Disfruta del hogar, Lucía. Pronto te llamaré para otro viaje.
En el fondo a la tutora le encantaba Lucía … la inconformista … …
fin ( casi )
Empecé a escribir este relato en un tren, destino Cádiz … estábamos en 2017 … la primera parte quedó olvidada y, por casualidad la reencontré en diciembre del 2022 …
La intención de la historia es ayudar a los jóvenes (y no tan jóvenes) a comprender el “ciclo del agua”.
FIN (total)
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