domingo, 26 de septiembre de 2021

GRIETAS EN LA PIEL - jorge peres

 



                                        GRIETAS EN LA PIEL

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.      Evitaba abrir los ojos … los sonidos del grand estruendo todavía se sentía en el aire … sentía el cuerpo dolorido y un calor intenso en su rodilla derecha … estaba en el suelo … tenía un grande trozo de techo en cima de sus piernas … su visión era borrosa … se dió cuenta que el sol le daba en la cara atraves de los escombros de lo que había sido, hasta momentos atrás, su casa … que había pasado? Un terremoto?          Seguramente … se acordaba de sentir la silla donde estaba sentado moverse … estaba empezando a comer … de repente pensó en ella … Ana … estaba comiendo con ella … su esposa … el amor de su vida …

Anaaaaaaa!!! — intentó gritar lo más fuerte que podía … pero la voz le salió casi susurrada …

    Intentó incorporarse … llevó algún tiempo a conseguir levanta los pedazos de estuque y liberar sus piernas … un pequeño hierro se le había clavado en la rodilla … por eso el calor que sentía en esa zona de su pierna …

    La puerta del salón no existía, tal como la ventana … por chimenea había entrado un montón de arena negra … posiblemente del edificio vecino … podría haber unos 2 metros de altura de esa tierra rara …

SOCORRO !!!!!!! Socorrooooo !!!!!

    Se quedó en silencio varios minutos … pero nadie contestó …

    Donde estaría Ana … no podía perderla … era su vida … llevaban casados casi 10 años … aunque no tenían hijos habían construido una familia … la amaba … la quería … la necesitaba … no podía imaginar su vida sin ella … …

    De repente le pareció escuchar algo … no era una voz … era más como que un movimiento … miró alrededor intentando descubrir de que zona venía … del área de la tierra … hizo atención … un pequeño movimiento … después otro más significativo … y una mano apareció de entre los destrozos … una mano donde brillaba una gruesa alianza …

Ana!

    Era ella … totalmente sepultada por la tierra … una barras de madera criaron una caja de aire … por eso estaba viva …

    Se arrastró hasta ella … con algún esfuerzo liberó la cabeza …

Ana … estás bien?

Sí cariño … pero no me puedo mover …

Voy a liberarte de todo esto, amor mío …

No, cariño … el resto del techo se pude venir abajo en cualquier momento … sale tu de aquí …

Jamás saldré sin ti, cariño …

    Con las manos, empezó a sacar tierra y piedra … con fuerza … con rabia …

    En cerca de dos horas solo pudo llegar a los hombros … pero no se rendiría … le dolían las manos … los dedos … pero seguiría …

No cierres los ojos, cielo … tienes que permanecer despierta …

Estoy muy cansada … habla conmigo, así no me dormiré …

Vale, amor … — hablaba mientras seguía rascando … habrá sido un sismo …

Si, cariño … provocado por la erupción del volcán …

Como lo sabes?

Estaba mirando la tele cuando la casa se vino abajo …

Ah! La vieja montaña. Al final, dio señales de vida …

Parece que si …

    Finalmente le libertó los brazos … ahora todo iría más rápido.

Cariño, te duele algo?

No, no tengo dolores ... — ahora también ella le ayudaba …

    Bastantes horas después Ana conseguía salir de su “prisión” y se abrazaban fuertemente …

    Poco a poco, él empezó a sentirse más cómodo … estaba el sofá de su salón … se despertaba poco a poco … se había dormido mientras vía en la sexta imágenes del volcán de La Palma … estaba soñando … un sueño muy intenso … muy real …

    Respiró hondo … al menos solo había sido un sueño … Ana estaría bien …

    Se dirigió a la cocina … Ana hacía algo de comer …

Cariño estás bien?! — la abrazó por detrás … ella se viró y lo miró con una cara de sorpresa …

Claro! Porque no iría a estar bien? !!!! — lo empurró suavemente y abrió la nevera … — a ti que te pasa? Porque me miras así?!

    Él no contestó … volvió al sofá … la tele seguía encendida y se dio cuenta que en la mesa había un sobre con unos papeles … abrió y miró lo suficiente para leer la primera frase donde a letras gordas sobresalía la palabra DIVORCIO …

    El sueño no había cambiado la realidad … su mirada ausente se perdió en el suelo donde algo llamó su atención … sus uñas llenas de tierra negra … las grietas en la piel …




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