GRIETAS EN LA PIEL
.
. Evitaba abrir los ojos … los sonidos del grand estruendo todavía se sentía en el aire … sentía el cuerpo dolorido y un calor intenso en su rodilla derecha … estaba en el suelo … tenía un grande trozo de techo en cima de sus piernas … su visión era borrosa … se dió cuenta que el sol le daba en la cara atraves de los escombros de lo que había sido, hasta momentos atrás, su casa … que había pasado? Un terremoto? Seguramente … se acordaba de sentir la silla donde estaba sentado moverse … estaba empezando a comer … de repente pensó en ella … Ana … estaba comiendo con ella … su esposa … el amor de su vida …
— Anaaaaaaa!!! — intentó gritar lo más fuerte que podía … pero la voz le salió casi susurrada …
Intentó incorporarse … llevó algún tiempo a conseguir levanta los pedazos de estuque y liberar sus piernas … un pequeño hierro se le había clavado en la rodilla … por eso el calor que sentía en esa zona de su pierna …
La puerta del salón no existía, tal como la ventana … por chimenea había entrado un montón de arena negra … posiblemente del edificio vecino … podría haber unos 2 metros de altura de esa tierra rara …
— SOCORRO !!!!!!! Socorrooooo !!!!!
Se quedó en silencio varios minutos … pero nadie contestó …
Donde estaría Ana … no podía perderla … era su vida … llevaban casados casi 10 años … aunque no tenían hijos habían construido una familia … la amaba … la quería … la necesitaba … no podía imaginar su vida sin ella … …
De repente le pareció escuchar algo … no era una voz … era más como que un movimiento … miró alrededor intentando descubrir de que zona venía … del área de la tierra … hizo atención … un pequeño movimiento … después otro más significativo … y una mano apareció de entre los destrozos … una mano donde brillaba una gruesa alianza …
— Ana!
Era ella … totalmente sepultada por la tierra … una barras de madera criaron una caja de aire … por eso estaba viva …
Se arrastró hasta ella … con algún esfuerzo liberó la cabeza …
— Ana … estás bien?
— Sí cariño … pero no me puedo mover …
— Voy a liberarte de todo esto, amor mío …
— No, cariño … el resto del techo se pude venir abajo en cualquier momento … sale tu de aquí …
— Jamás saldré sin ti, cariño …
Con las manos, empezó a sacar tierra y piedra … con fuerza … con rabia …
En cerca de dos horas solo pudo llegar a los hombros … pero no se rendiría … le dolían las manos … los dedos … pero seguiría …
— No cierres los ojos, cielo … tienes que permanecer despierta …
— Estoy muy cansada … habla conmigo, así no me dormiré …
— Vale, amor … — hablaba mientras seguía rascando … habrá sido un sismo …
— Si, cariño … provocado por la erupción del volcán …
— Como lo sabes?
— Estaba mirando la tele cuando la casa se vino abajo …
— Ah! La vieja montaña. Al final, dio señales de vida …
— Parece que si …
Finalmente le libertó los brazos … ahora todo iría más rápido.
— Cariño, te duele algo?
— No, no tengo dolores ... — ahora también ella le ayudaba …
Bastantes horas después Ana conseguía salir de su “prisión” y se abrazaban fuertemente …
Poco a poco, él empezó a sentirse más cómodo … estaba el sofá de su salón … se despertaba poco a poco … se había dormido mientras vía en la sexta imágenes del volcán de La Palma … estaba soñando … un sueño muy intenso … muy real …
Respiró hondo … al menos solo había sido un sueño … Ana estaría bien …
Se dirigió a la cocina … Ana hacía algo de comer …
— Cariño estás bien?! — la abrazó por detrás … ella se viró y lo miró con una cara de sorpresa …
— Claro! Porque no iría a estar bien? !!!! — lo empurró suavemente y abrió la nevera … — a ti que te pasa? Porque me miras así?!
Él no contestó … volvió al sofá … la tele seguía encendida y se dio cuenta que en la mesa había un sobre con unos papeles … abrió y miró lo suficiente para leer la primera frase donde a letras gordas sobresalía la palabra DIVORCIO …
El sueño no había cambiado la realidad … su mirada ausente se perdió en el suelo donde algo llamó su atención … sus uñas llenas de tierra negra … las grietas en la piel …

No hay comentarios:
Publicar un comentario