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. El aire que se respiraba en aquélla casa era el típico de un día festivo … tranquilidad … calma …
Juanma, sentado en el sofá iba usando el mando de la tele, explorando canales y buscando alguna programación que le pudiese despertar la atención …
Espe, en la ducha … disfrutaba de la sensación de sentir como el agua deslizaba por su cuerpo …
Cuando terminó quedó un poco parada mirándose en el espejo con algún orgullo. Para los 34 años, recién cumplidos, era una mujer muy interesante …
Salió del baño colocando la grande toalla alrededor del cuerpo … tenía sed … cruzó el salón en dirección a la nevera … notó como los ojos de Juanma la seguían …
Después de beber un poco de agua fresca hizo el percusor inverso …
— Que pivón!
— Gracias! — le contestó sin pararse.
Minutos después volvía de la habitación, ya vestida, con una blusa morada, muy leve, y una falda blanca … muy corta … sabía, por el tamaño de la falda y por la ausencia de sujetador que su marido se pondría loco … no se equivocó …
— Uauu!!! Estás divina!
— Lo sé — soltó una sonrisa medio sonora.
Se sentó a su lado.
— Algo interesante en la tele?
— En la tele no … pero a mi lado ciertamente que si …
Juanma apagó la tele, le puso el brazo por en cima de la espalda, se inclinó un poco y la besó … un beso largo … con deseo …
Ella no lo impidió … ni lo intentó frenar cuando su mano derecha empezó a viajar por el cuello …
Cuando bajó y descubrió que sus senos estaban sueltos, Juanma dejó escapar un “oooohhhh!” … pero fue cuando esa misma mano se aventuró por sus piernas que él quedó loco …
— No traes nada?!!!
— No.
— hummmm! Te voy a comer toda …
— En serio?!
— Claro que si!
— Entonces ven! Pasemos a la habitación … estaremos más cómodos!
— Claro!
El fue el primero a levantarse … ella lo siguió …
Arrancó la ropa con excitación evidente … ella lo tenía más fácil …
La abrazó por detrás … ella sintió las evidencias físicas de su estado …
— Estás con ganas … se nota …
— Ah que si! Hoy será todo como tu quieras … tenemos toda la tarde …
— Te tomo la palabra … exactamente como yo quiera?!
— Si. Te lo prometo …
— Ok.
Con un movimiento sutil lo empujó para la cama … después abrió uno de los cajones de la mesa de noche, y sacó unas cuerdas de nylon …
Juanma la miró con curiosidad …
— Y eso?!!!
— Has dicho que sería todo como yo quisiera …
Sonrío divertido …
— Soy todo tuyo …
Ella se sentó encima de él … sentía su miembro erecto … pero lo ignoró … sin prisa amarró una de las manos al extremo de la cama … después tranquilamente la otra mano al otro extremo …
— Hummm … Innovamos hoy?!
— Si … hoy va a ser especial …
— Ya me tienes loco, cariño …
— Y más loco te vas a poner …
Salió de la cama y cogió el móvil … escribió algo …
— Que haces?!
— Nada importante … — volvió a dejar el aparato en la mesa … se sentó en el ancho y cómodo sillón que tenían frente a la cama … lo hizo de manera sensual … empezó a tocarse los senos …
— Que haces ?!!!! … ven aquí!
— Tranquilo … no hay prisa …
Abrió las piernas … Juanma estaba cada vez más excitado …
— Cariño se sigues así no voy a durar mucho …
— Ni pienses … aguanta … tienes que aguantar …
La lasciva escena siguió por un par de minutos … después todo fue interrumpido por el sonar del timbre de la puerta …
— Ahora?!!! … quien será ahora? … Cariño no le eches cuenta al timbre … Ven aquí …
— Tranquilo … puede ser importante …
Espe puso rápidamente una bata y salió de la habitación …
Juanma estaba cada vez más excitado … pero todo cambió cuando la puerta de la habitación se abrió e su esposa entró acompañada de un hombre.
— Que … que … pasa?! Quien es este?! Y porque le permitiste que entrase en nuestra habitación … estoy desnudo … amarrado … no me puedo cubrir …
— No es necesario … tu tranquilo.
Intentaba liberarse de las cuerdas … pero Espe lo había atado bien fuerte … Juanma no lograba comprender que estaba pasando … todo parecía una pesadilla … toda la excitación se había ido de golpe … y eso era visualmente evidente …
Espe estaba divertidísima con la situación … miró a su marido con una mirada inexplicable … al menos para él …
— Preparado ?!
— Preparado !!! Para qué?!!!
— Empieza la sesión !!! !!! … ... ... ...
Juanma iba de choque en choque … se quedó sin palabras cuando vio que Espe empezaba a quitar la ropa del hombre desconocido …
— Espe! Que haces?
— Shiuuuu! Tranquilo.
— Ni una mierda! No estoy tranquilo!
— Lo sé … tu observa.
Rápidamente la última pieza de ropa masculina cayó por el suelo … ella dejó igualmente caer la bata …
Entonces lo sentó el el sillón, se puso de rodillas, le abrió las piernas y empezó una felación …
— Pero … que c… pasa aquí?!!! Espe … Para …
Espe paró … se levantó … abrió de nueva el cajón de la mesita de noche, el mismo donde minutos antes cogiera las cuerdas e sacó un pañuelo largo de algodón.
Después se sentó de nueva en las piernas de su marido y lo ató en la cabeza de modo a taparle la boca …
— Así, al menos, mirarás callado.
Volvió al sillón donde el hombre se notaba encendido y, sin más preparación se sentó en cima de su miembro.
Juanma estaba destrozado … de sus ojos brotaban lagrimas … sentía que eso era el fin de su matrimonio … sintió que había perdido a Espe … y eso lo destrozaba por dentro … la amaba … era la mujer que él más había amado en toda su vida … con ella había compartido los últimos 5 años … ahora la miraba … su amada … penetrada por un desconocido … al menos para él … hace cuanto tiempo duraba aquella situación? Y porque lo hacia en su misma cara? Demasiado dolor … demasiada maldad … quería morir … desaparecer de ahí …
Sus pensamientos fueron interrumpidos por los sonidos del fuerte orgasmo de su esposa … él se quedó con los ojos vidriados, mirando el vacío … tal como de vacío se sentía por dentro.
Después de algunos minutos y ya visiblemente recompuesta, Espe se acercó de el y le quitó la mordaza …
— Eres una p…
— Ah! Ah! Tranquilo! Ni una palabra hasta que escuches lo que tengo que decirte.
— De ti no quiero escuchar nada más.
— Mala suerte, compañero … tendrás que escucharme … quieras o no … Me estás acusando ahora mismo, en tu cabeza, de te haber sido infiel.
— Y en mi propia cara!
— shiuuu! Tu escucha o volveré a taparte la boca.
Juanma intentaba mirar la pared …
— Tu nunca me has sido infiel?!
— Yo no … nunca!
— hummm! Respuesta incorrecta … quieres que vuelva a repetir un orgasmo aquí mismo en nuestra cama?
— No! Ya basta!
— Muy bien … repito la pregunta … tu nunca me has sido infiel?
— No comprendo la pregunta.
— Vale … Cristina … te suena el nombre?
Juanma se quedó todavía más paralizado …
— Cristina?!!!
— Si. Cristina Valverde … tu compañera de oficina.
— Si. Sé quien es Cristina. Que tiene que ver con todo esto?
— En serio vas a seguir negando?
— Que tengo que negar ?!!!
— Ok! — hizo un gesto en dirección del hombre que se mantenía en silencio … — Ven! Házmelo de nuevo, aquí mismo …
— No! Por favor!
— Entonces que tienes que decirme al respeto?
— Que si. Nos enrollamos en el baño de la oficina.
— Ya estamos mejorando … cuantas veces?
— Solo una.
— Ok. Tu así lo quisiste. — se puso de cuatro y volvió a mirar al hombre — ahora.
— Vale … un par de veces … pero ya terminó todo … no volverá a pasar! Lo prometo!
— Tu sabes que Cristina está casada?
— Pienso que si … pero ella nunca pensó en dejar a su marido … y yo te amo a ti …
— Conoces a su marido?
— No. Nunca lo he visto … solo sé que se llama Víctor …
Entonces por la primera vez el silencioso hombre habló …
— Yo soy Víctor!
Juanma se quedó sin las pocas palabras que podía pronunciar.
Después de algunos minutos de silencio Víctor se vistió, Espe volvió a poner su bata ….
— Te acompaño hasta la puerta.
Antes desató las cuerdas que sujetaban a su marido.
Sabía que cuando volviese a la habitación mucha cosa podría pasar … su matrimonio se podría acabar … o no … pero había un sentimiento enorme que, ahora mismo, la invadía … venganza concluida … era todo una cuestión de equilibrios …
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. fin
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