viernes, 5 de agosto de 2022

EQUILIBRIOS - jorge peres

 

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.     El aire que se respiraba en aquélla casa era el típico de un día festivo … tranquilidad … calma …

    Juanma, sentado en el sofá iba usando el mando de la tele, explorando canales y buscando alguna programación que le pudiese despertar la atención …

    Espe, en la ducha … disfrutaba de la sensación de sentir como el agua deslizaba por su cuerpo …

    Cuando terminó quedó un poco parada mirándose en el espejo con algún orgullo. Para los 34 años, recién cumplidos, era una mujer muy interesante …

    Salió del baño colocando la grande toalla alrededor del cuerpo … tenía sed … cruzó el salón en dirección a la nevera … notó como los ojos de Juanma la seguían …

    Después de beber un poco de agua fresca hizo el percusor inverso …

Que pivón!

Gracias! — le contestó sin pararse.

    Minutos después volvía de la habitación, ya vestida, con una blusa morada, muy leve, y una falda blanca … muy corta … sabía, por el tamaño de la falda y por la ausencia de sujetador que su marido se pondría loco … no se equivocó …

Uauu!!! Estás divina!

Lo sé — soltó una sonrisa medio sonora.

    Se sentó a su lado.

Algo interesante en la tele?

En la tele no … pero a mi lado ciertamente que si …

    Juanma apagó la tele, le puso el brazo por en cima de la espalda, se inclinó un poco y la besó … un beso largo … con deseo …

    Ella no lo impidió … ni lo intentó frenar cuando su mano derecha empezó a viajar por el cuello …

    Cuando bajó y descubrió que sus senos estaban sueltos, Juanma dejó escapar un “oooohhhh!” … pero fue cuando esa misma mano se aventuró por sus piernas que él quedó loco …

No traes nada?!!!

No.

hummmm! Te voy a comer toda …

En serio?!

Claro que si!

Entonces ven! Pasemos a la habitación … estaremos más cómodos!

Claro!

    El fue el primero a levantarse … ella lo siguió …

    Arrancó la ropa con excitación evidente … ella lo tenía más fácil …

    La abrazó por detrás … ella sintió las evidencias físicas de su estado …

Estás con ganas … se nota …

Ah que si! Hoy será todo como tu quieras … tenemos toda la tarde …

Te tomo la palabra … exactamente como yo quiera?!

Si. Te lo prometo …

Ok.

    Con un movimiento sutil lo empujó para la cama … después abrió uno de los cajones de la mesa de noche, y sacó unas cuerdas de nylon …

    Juanma la miró con curiosidad …

Y eso?!!!

Has dicho que sería todo como yo quisiera …

    Sonrío divertido …

Soy todo tuyo …

    Ella se sentó encima de él … sentía su miembro erecto … pero lo ignoró … sin prisa amarró una de las manos al extremo de la cama … después tranquilamente la otra mano al otro extremo …

Hummm … Innovamos hoy?!

Si … hoy va a ser especial …

Ya me tienes loco, cariño …

Y más loco te vas a poner …

    Salió de la cama y cogió el móvil … escribió algo …

Que haces?!

Nada importante … — volvió a dejar el aparato en la mesa … se sentó en el ancho y cómodo sillón que tenían frente a la cama … lo hizo de manera sensual … empezó a tocarse los senos …

Que haces ?!!!! … ven aquí!

Tranquilo … no hay prisa …

    Abrió las piernas … Juanma estaba cada vez más excitado …

Cariño se sigues así no voy a durar mucho …

Ni pienses … aguanta … tienes que aguantar …

    La lasciva escena siguió por un par de minutos … después todo fue interrumpido por el sonar del timbre de la puerta …

Ahora?!!! … quien será ahora? … Cariño no le eches cuenta al timbre … Ven aquí …

Tranquilo … puede ser importante …

    Espe puso rápidamente una bata y salió de la habitación …

    Juanma estaba cada vez más excitado … pero todo cambió cuando la puerta de la habitación se abrió e su esposa entró acompañada de un hombre.

Que … que … pasa?! Quien es este?! Y porque le permitiste que entrase en nuestra habitación … estoy desnudo … amarrado … no me puedo cubrir …

No es necesario … tu tranquilo.

     Intentaba liberarse de las cuerdas … pero Espe lo había atado bien fuerte … Juanma no lograba comprender que estaba pasando … todo parecía una pesadilla … toda la excitación se había ido de golpe … y eso era visualmente evidente …

    Espe estaba divertidísima con la situación … miró a su marido con una mirada inexplicable … al menos para él …

Preparado ?!

Preparado !!! Para qué?!!!

Empieza la sesión !!! !!! … ... ... ... 

    Juanma iba de choque en choque … se quedó sin palabras cuando vio que Espe empezaba a quitar la ropa del hombre desconocido …

Espe! Que haces?

Shiuuuu! Tranquilo.

Ni una mierda! No estoy tranquilo!

Lo sé … tu observa.

    Rápidamente la última pieza de ropa masculina cayó por el suelo … ella dejó igualmente caer la bata …

    Entonces lo sentó el el sillón, se puso de rodillas, le abrió las piernas y empezó una felación …

Pero … que c… pasa aquí?!!! Espe … Para …

    Espe paró … se levantó … abrió de nueva el cajón de la mesita de noche, el mismo donde minutos antes cogiera las cuerdas e sacó un pañuelo largo de algodón.

    Después se sentó de nueva en las piernas de su marido y lo ató en la cabeza de modo a taparle la boca …

Así, al menos, mirarás callado.

    Volvió al sillón donde el hombre se notaba encendido y, sin más preparación se sentó en cima de su miembro.

    Juanma estaba destrozado … de sus ojos brotaban lagrimas … sentía que eso era el fin de su matrimonio … sintió que había perdido a Espe … y eso lo destrozaba por dentro … la amaba … era la mujer que él más había amado en toda su vida … con ella había compartido los últimos 5 años … ahora la miraba … su amada … penetrada por un desconocido … al menos para él … hace cuanto tiempo duraba aquella situación? Y porque lo hacia en su misma cara? Demasiado dolor … demasiada maldad … quería morir … desaparecer de ahí …

    Sus pensamientos fueron interrumpidos por los sonidos del fuerte orgasmo de su esposa … él se quedó con los ojos vidriados, mirando el vacío … tal como de vacío se sentía por dentro.

    Después de algunos minutos y ya visiblemente recompuesta, Espe se acercó de el y le quitó la mordaza …

Eres una p…

Ah! Ah! Tranquilo! Ni una palabra hasta que escuches lo que tengo que decirte.

De ti no quiero escuchar nada más.

Mala suerte, compañero … tendrás que escucharme … quieras o no … Me estás acusando ahora mismo, en tu cabeza,  de te haber sido infiel.

Y en mi propia cara!

shiuuu! Tu escucha o volveré a taparte la boca.

    Juanma intentaba mirar la pared …

Tu nunca me has sido infiel?!

Yo no … nunca!

hummm! Respuesta incorrecta … quieres que vuelva a repetir un orgasmo aquí mismo en nuestra cama?

No! Ya basta!

Muy bien … repito la pregunta … tu nunca me has sido infiel?

No comprendo la pregunta.

Vale … Cristina … te suena el nombre?

    Juanma se quedó todavía más paralizado …

Cristina?!!!

Si. Cristina Valverde … tu compañera de oficina.

Si. Sé quien es Cristina. Que tiene que ver con todo esto?

En serio vas a seguir negando?

Que tengo que negar ?!!!

Ok! — hizo un gesto en dirección del hombre que se mantenía en silencio … — Ven! Házmelo de nuevo, aquí mismo …

No! Por favor!

Entonces que tienes que decirme al respeto?

Que si. Nos enrollamos en el baño de la oficina.

Ya estamos mejorando … cuantas veces?

Solo una.

Ok. Tu así lo quisiste. — se puso de cuatro y volvió a mirar al hombre — ahora.

Vale … un par de veces … pero ya terminó todo … no volverá a pasar! Lo prometo!

Tu sabes que Cristina está casada?

Pienso que si … pero ella nunca pensó en dejar a su marido … y yo te amo a ti …

Conoces a su marido?

No. Nunca lo he visto … solo sé que se llama Víctor …

Entonces por la primera vez el silencioso hombre habló …

Yo soy Víctor!

    Juanma se quedó sin las pocas palabras que podía pronunciar.

    Después de algunos minutos de silencio Víctor se vistió, Espe volvió a poner su bata ….

Te acompaño hasta la puerta.

    Antes desató las cuerdas que sujetaban a su marido.

    Sabía que cuando volviese a la habitación mucha cosa podría pasar … su matrimonio se podría acabar … o no … pero había un sentimiento enorme que, ahora mismo, la invadía … venganza concluida era todo una cuestión de equilibrios

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