. “ ...SI CON HIELO MATAS ... ”
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. Yacía en el suelo … inerte … la vida ya se le había esfumado por la mirada … parada … fija …
De rodillas, junto a al cuerpo, Carlos esperaba los servicios de emergencia, que el mismo había accionado …
— Aléjese señor! Por favor!
Llegara la policía.
— Yo os he llamado.
— Vale. Ya hablaremos con usted … ahora denos un poco de espacio … Ya viene la ambulancia.
— Está muerto agente.
— Y usted como lo sabe?!!!
— Soy Carlos Correa, medico forense. Este hombre ha sido acuchillado … a la altura del corazón … golpe con lámina de doble filo … 2 cm de ancho …
La agente de policía lo miraba con no contenida sorpresa …
— Esto parece el CSI
— Perdón! Es deformación profesional.
— Ahora solo falta que me dé la identificación de la victima …
— Francisco Lopez, le llamaban Paco … 38 años recién cumplidos … colombiano nacionalizado español … con domicilio oficial en Sevilla desde hace unos 15 años …
— Caramba! Estoy impresionada … lo conocía o también es de profesional?
— Su DNI está en el bolsillo lateral de los pantalones … y si … lo conozco … era la actual pareja sentimental de mi ex esposa …
La policía lo miró, ahora de una manera diferente e hizo señal a otros agentes …
— Comprenderá que tenemos que hacerle algunas preguntas …
— Claro que si. Estoy a vuestra entera disposición.
Dos de los policías que se habían acercado estaban ya escuchando la última parte de la conversación.
— Tenemos que cachearle, señor.
Carlos abrió los brazos.
Después de una breve e infructuosa inspección le pidieron que entrara en el asiento de atrás de uno de los coches de la policía y que aguardase …
Más tarde y después de un par de horas en comisaría, Carlos recibía autorización para irse a casa, aunque manteniéndose disponible.
Los policías estaban divididos …
— Este hombre tiene una seguridad en si mismo que me impacta … — decía la agente que había llegado la primera al local del crimen …
— Para mi ha sido él — otro policía …
— Puede ser … pero como lo demostramos ?! … todavía no encontramos el cuchillo …
— Nuestros compañeros peinaron la zona … no encontraran nada ...
— Si no aparece un providencial testigo … lo tenemos difícil …
Mientras, Carlos llamó a la mujer de Paco … su ex … le contó lo que pasaba … le presentó sus pésames y se mostró disponible para cualquier tipo de apoyo necesario …
Inma pareció encajar relativamente bien el golpe …
Ella le llamó el día siguiente, por la tarde … quedaron en el bar cerca de su casa …
Cuando Carlos llegó, Inma ya estaba allí … tensa … con los ojos rojizos de quien había llorado y dormido poco.
— Como estás? — Intentó cogerle la mano que ella esquivó con un movimiento rápido y seco.
— Como quieres que esté?!!! Completamente destrozada … Paco era un buen hombre.
— Lo sé … es verdad … — Carlos llamó al camarero.
— Un café con hielo, por favor — era lo que siempre pedía, aunque fuera invierno.
Miró al lado de Inma pero se dio cuenta que ella ya estaba bebiendo su manchado.
— Y tu como lo supiste?!
— Pasaba por casualidad … una coincidencia …
Ella le miró de una manera insistente …
Permanecieron unos momentos largos en silencio … un silencio espeso … incómodo …
Carlos aprovechó para disolver el azúcar en su café y echarlo después tranquilamente sobre el hielo del otro vaso …
Fue ella quien decidió romper el vacío …
— Mira Carlos, Voy a abrir el juego! Tu sabes porque te llamé aquí?!
Carlos la miró sorprendido por el cambio del tono de su voz …
— Porque necesitas hablar?!
— Carlos! Sé que has sido tu!
— Perdona! Estás loca?!!!
— Casi! Pero no tan loca como para olvidar lo que he visto ayer.
— Y que has visto ?!
— Ayer a Paco se le olvidó el móvil cuando salió de casa. Yo me di cuenta e salí detrás de él para dárselo … vi como le matabas …
— Bueno !!! eso será considerado un principio de demencia tuya … … no podrías probar tan absurda acusación …
— Claro que si. No olvido las muchas conversaciones que tuvimos, en el pasado, sobre los crímenes que tenías que ayudar a solucionar … me acuerdo como me decías que para un crimen perfecto bastaba fabricar en casa un cuchillo de hielo … el se derretiría y … ya no habría arma del crimen … y eso hiciste tu ayer … He visto como le clavabas y después echabas algo fuera … cuando todos se fueron busqué … pero ya solo encontré un charco de agua … entonces comprendí …
Carlos la escuchaba en silencio, mientras con tranquilidad bebía su café … su mirada era profunda … enigmática … impenetrable …
Por fin respiró hondo …
— Muy bien! Digamos que tienes razón … totalmente … te lo asumo … he sido yo … pero jamás podrás convencer a la policía de eso!
— No pretendo convencer a nadie … ni pienso hablar con la policía … sé las pocas posibilidades que tendría contra ti …
— Y entonces … que piensas hacer en el futuro?!!
— No pienso en el futuro … me quedo en el presente … disfruto del momento …
Fue entonces que Carlos sintió un fuerte y repentino dolor en el estomago … instintivamente se dobló un poco …
Miró a Inma … le vio una cara inexpresiva … casi podría adivinar una sonrisa silenciosa …
El dolor se tornó todavía más intenso … casi insoportable …
— Sabes, Carlos … nunca has conocido una de mis principales cualidades … tantos años casados y no te diste cuenta que yo … — se acercó a su oreja — soy una excelente alumna …
De pronto él comprendió … miró su vaso ya sin café … uno de los dos cubos de hielo que le habían servido aún no se había derretido completamente … en él se podía ver cerca de un gramo de un polvo blanco …
— Que has hecho ?!!!!!
Fueron sus últimas palabras … se cayó para delante … estaba muerto … el cianuro solía actuar rápido …
Inma lanzó una mirada cómplice al camarero que la devolvió … volvió a mirar Carlos …
— Pues es … Carlos … deberías saberlo … quien con hielo mata … … …
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. fin
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