martes, 31 de enero de 2023

FELIZ AÑO NUEVO ... HIJO ... - 72 - jorge peres

 


                        FELIZ AÑO NUEVO … HIJO !


    Aquél fin de tarde estaba frio … un hielo de diciembre que invitaba a estar en casa …

    Pero, ni todos podían hacerlo … unos habían viajado … muchos otros aprovechaban aquella hora para comprar regalos … la navidad estaba a 24 horas de distancia …

    Agustín tenía una profesión inusual … además de arriesgada … era ladrón …

    Le habían contado, sus fuentes, que la habitante de aquella vivienda unifamiliar, en la avenida Nuno Alvares, casi junto a las estación del tren, estaría vacía.

    Era propiedad de una mujer, ya con algunos años.

    Por tradición ella solía viajar hasta Lisboa y pasar las festividades con sus hijos …

    Por eso Agustín estaba tranquilo … sería un robo fácil …

    La noche bañaba ya toda la ciudad de Castelo Branco.

    Conocedor de su oficio el sabía que aquellos edificios tenían sistemas de seguridad muy sofisticados … sin embargo tenían un punto sensible … en la parte de atrás … las puertas de acceso del salón al jardín … esa era la más vulnerable …

    Ahí se dirigió … una ventosa … un espigón con punta de diamante en el cristal … meter el brazo y girar el cierre de la puerta fue una cuestión de segundos … estaba dentro …

    Sacó la linterna que llevaba en una pequeña mochila … sacó igualmente una bolsa grande …

    El salón presentaba en las estanterías de dibujo antiguo, al menos estilo del siglo XIX … algunos objectos metálicos … podrían ser de plata …

    Agustín empezó a llenar la bolsa … no había muchas cosas que llamasen su atención, la verdad … buscaría en otros lugares de la casa …

    En la cocina tampoco habían artículos valiosos …

    Agustín empezó a pensar que el robo de aquella noche no iría a quedar en su historia profesional …

Quien es usted ?! … Y que hace en mi casa ?!

    El sonido de aquella voz … femenina … en la semi oscuridad … paralizó momentáneamente a Agustín … había gente … sus fuentes estaban equivocadas …

    Apagó la linterna al mismo tiempo que se encendió la luz de la cocina …

    En el centro de la puerta estaba una mujer … entre 80 y 90 años … no tenía cualquier arma en las manos … le miraba fijamente, pero transmitía una increíble serenidad …

Buenas tardes … pido perdón … pensaba que no había nadie en casa …

Y por eso ha entrado usted en una casa que no es la suya … y, por lo que veo … ha cogido cosas que, tampoco son suyas …

    Agustín por la primera vez en su ya larga actividad como ladrón sintió vergüenza …

    La mujer seguía mirándole …

Que pasa ?!? … perdió el don del habla ?!

Para ser honesto me siento avergonzado …

Avergonzado ?!!? Usted ?!!? Nadie lo obligó ni invitó a entrar … Soy viuda … vivo sola … le parece a usted que esto es justo para mí ?!!

Lo siento …

Lo siente ?!!? Y ya está ?!? Podría llamar a la policía ahora mismo … tengo un botón SOS …

Lo sé, señora … le ruego que no lo haga … me han dicho que usted estaría en la capital …

    La cara de la mujer crió sombras …

Si … era supuesto … pero discutí con uno de mis hijos y al otro le toca turno de trabajo … yo estaré sola … como el resto del año … sabe usted lo que es estar solo ?! Señor … como se llama usted ?

Agustín …

Muy bien … señor Agustín … yo soy Eugenia Prieto.

Estaría encantado de haberle conocida en otra situación … y si … sé lo que es vivir solo …

No está casado, Agustín ?! … Hijos ?! …

No, Doña Eugenia … vivo solo … desde mi última pareja ya van unos 10 años …

Y porque robas las casas de los demás ?! Quieres acabar arrestado ?!?

La verdad es que casi estuve … pero nunca me atraparon …

Pero te arriesgas … eres muy joven … cuantos años tienes ?! … 25 ?! … 30 ?!

38

Eres de la misma edad de mi hijo pequeño … pero … veo en ti un fondo bueno …

Gracias, Doña Eugenia …

Tienes donde pasar la noche buena ?!

En mi casa.

Solo ?!

Si.

    La mujer paró un poco mirándole a los ojos …

Te gustaría pasarla aquí conmigo ?!

Me perdonaría usted ?!?!

Bueno … con la condición de devolver todo lo que tienes en esa bolsa a sus respectivos sitios … y que me prometas que, al menos en esta casa, no volverás a robar …

Hecho, señora … — contestó sin dudar un segundo … — muchísimas gracias …

Entonces te espero mañana por la tarde ?!

Cuente conmigo, Doña Eugenia …

    Media hora después todo volvía a su lugar …

He tapado el agujero del cristal con un poco de plástico … el día 26 repondré toda la puerta …

Vale. Muy bien.

    Eugenia imaginaba que no volvería a ver aquél hombre … pero se sentía bien consigo misma … de que le habría servido llamar a las autoridades y verle salir de ahí con las esposas puestas ?!

    Lo ocurrido la había ayudado a olvidar, por momentos, su dolor y tristeza … pero … al volver el silencio … la soledad pesaba de nuevo …


                                    -------//------


    Por las 06h de la tarde del día siguiente sonó el timbre de la puerta …

    Al abrir se sorprendió … delante tenía a Agustín … parecía otro … muy bien vestido … en la mano portaba una bolsa grande …

Agustín … sinceramente … no creía que llegases a venir …

Un trato es un trato, doña Eugenia.

Está olvidado, chaval … que no te sientas en la obligación de pasar la noche buena con una vieja …

Me gusta la idea, señora … usted me hace acordar de mi fallecida madre …

Pues pasa, Hombre … veo que traes una bolsa … has atracado otra casa antes de venir ?!

No, señora … le prometo que no …

    Eugenia le sonrío …

Vente para el salón … he encendido la chimenea …

    Agustín se dirigió a la mesa y empezó a sacar cosas de la bolsa … un roscón de reyes … dos cajas de bombones de chocolate … y un juego de luces para poner en el arbol que había visto en un canto del salón …

    Eugenia miraba en silencio …

Gracias, Agustín … en buena verdad eres un pozo de sorpresas …

    En poco tiempo estaban comiendo el bacalao con coles, tradicional de esa noche y que había cocinado Eugenia …

    Agustín habló de su vida … ella le contó la historia que estuvo por detrás de su enfado con uno de sus hijos …

    Intercambiaron sonrisas y lagrimas …

Doña Eugenia, me permite usted una opinión ?!!

Claro que si, Agustín … dime lo que quieras …

Aun está a tiempo de salvar lo que queda de noche …

No te comprendo … que quieres decir ?!

Porque no llama a su hijo y habla con él ?!

Sabes, Agustín — la voz ahora denotaba tristeza … — pienso que la relación con mi hijo ya no tiene solución …

Todo tiene solución en la vida, Doña Eugenia …

Esto me parece que no … …

Piense un poco, señora … ayer yo era un miserable ladrón que entró en su casa para robar … hoy soy un invitado suyo, sentado en su mesa en una noche tan especial … si usted ha conseguido este milagro … estoy seguro de que conseguirá muchos más …

    Eugenia una vez más lo miró en silencio … empezaba a sentir que aquella persona que había conocido en tan extraña situación se estaba transformando … en la voz de su consciencia …

    Con gesto decidido cogió el móvil y marcó un número …

Hola hijo … es solo para desearte una feliz Navidad … Feliz Año Nuevo … hijo !


                                    fin


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