jueves, 1 de diciembre de 2022

LA VIDA SIGUE - 63 - jorge peres

 

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                                LA VIDA SIGUE



    Sentada en su cama, mirada triste … con esfuerzo no dejaba soltar ninguna lágrima … Soraya miraba el móvil … pantalla apagada y silenciosa …

    Acabara de hablar con su gran … Amigo … Joaquín … una de aquellas conversaciones que mantenían todos los días … desde hace casi dos años …

    Se habían conocido por internet y, entre audios y videoconferencias, la amistad se fue tornando más profunda …

    Solo había un “pero” … la distancia … Soraya vivía en Sevilla, su ciudad natal, y Joaquín, aunque también sevillano, vivía en París desde muy pequeño … jamás se habían visto personalmente … … y Soraya tenía muchas ganas de abrazarlo …

    Por eso siempre se quedaba triste … pensativa … cuando acababa de hablar con él …

    A los pocos minutos se recuperó … tenía que salir … tenia unas compras que hacer en el supermercado …

    Antes de volver a casa pasó en una tienda china que quedaba de camino.

    Entraba muchas veces en aquella tienda gestionada por un emigrante de Shangai que hace muchos años optó por el nombre de … Antonio … siempre la saludaban cuando ella pasaba por la puerta … eran muy simpáticos … Antonio y su esposa … Leonor … china como él … claro …

Buenos días vecina … que necesitas?

Hola, Antonio. Quiero un paquete de 4 pilas, de las pequeñas.

    Leonor estaba por detrás del marido.

Vecina … te veo un aire triste …

Es cansancio, Leonor.

No. Triste. Mal de amores ?! …

    La cara de Soraya cambió …

Pasa algo, vecina … ?

No. Solo que está lejos … muy lejos …

    Leonor la miró con ternura …

Tranquila, vecina … todo tiene solución …

    Soraya no comprendió que quería ella decir con aquello … pero entró otro cliente en la tienda y la conversación paró por ahí …

    Volvió a casa con las bolsas de la compra.

    Estaba poniendo la comida en la nevera cuando sonó el timbre de la puerta … fue abrir …

Antonio ?!!!?

Si, vecina … te traigo esto …

    Le dio una caja.

Dentro “expilica” como usar … por favor … no hable de esto con nadie … no es un regalo … es un préstamo … pasaré a recoger en dos semanas … adiós … … suerte … …

    Soraya se quedó mirando como el hombre entraba en el ascensor … miró la caja … que sería? …

    Entró en casa y cerró la puerta …

    Colocó la caja en la mesa y fue abriendo …

    Dentro encontró dos cajas pequeñas … una de madera pintada, no más puro estilo chino … otra un poco más grande … de cartón … esta tenía … cuatro relojes de arena … de tamaño diferentes … cogió la de madera … tenía una apertura … para que serviría ?! En el fondo encontró un pequeño libro, escrito en chino e en inglés … Soraya dominaba bien el idioma del Reino Unido … en el libro se podía leer:


                    MÁQUINA PARA VIAJAR “


    Los ojos de SORAYA se abrieron … Viajar ?!! … Que era aquello?!

    Se sentó en el sofá y leyo atentamente … según aquél opúsculo, con aquella caja, y utilizando los relojes de arena, podría viajar a cualquier lugar del planeta … bastaba para eso cerrar los ojos … pensar en el lugar del destino, y colocar uno de los relojes que encajarían en la caja de madera … los relojes tenían marcados 15, 30 y 180 minutos … pasado ese tiempo volvería al punto de partida …

    Soraya se reía … no creía en nada de aquello … como viajaría a otro lugar ? … ...eso era simplemente imposible …

    Por otro lado … que tenia que perder? … … lo probaría …

    Pensó en empezar por el reloj más pequeño … el de 15 minutos … cogió la ampolleta y pensó en algo que le encantaba y que solo conocía por fotos y videos … el TEMPLO DE DEBOD, en Madrid …

    Cerró los ojos, pensó en ese local y después los abrió y metió el reloj pequeño en la apertura … escuchó un click …

Ya está ?!!!!

    Su habitación seguía igual … empezó a notar sonidos distintos del otro lado de la puerta … cuando la abrió quedó perpleja …

    El sol la deslumbró … necesitó un par de segundos para acostumbrar la visión … delante suya estaba el viejo tiemplo egipcio … con su espejo de agua … sus piedras marcadas y numeradas … que bonito …

    Había mucha gente, en su mayoría turistas, que la miraban … y se reían … empezó a sentirse incómoda … porque todos la miraban de aquella manera ?!!!

    Se sentó en el borde del pequeño lago … miró su reflejo … y comprendió … estaba en pijama … error de principiante … optó por sentarse en uno de los bancos y esperar a que se agotasen los 15 minutos …

    Cuando llegó a los 14 empezó a escuchar un zumbido en su cabeza … ese sonido fue en aumento … hasta que se tornó molesto … llegó a un punto que, instintivamente, cubrió las orejas con ambas manos y cerró los ojos …

    De repente el sonido paró … estaba de vuelta en su habitación.

    Volvió a mirar las cajas, pero esta vez, con admiración … inmediatamente pensó en Joaquín … en darle una sorpresa …

    Esa tarde habló con él … una llamada muy cariñosa … como siempre … ella estaba feliz … muy pronto se verían … se podrían tocar … sentía ganas hasta de tener sexo con él …

    Aquella noche se puso ropa de calle … imaginó que las noches de París serían frías.

    Varias veces, Joaquín le habló de que vivía cerca del rio Sena … una vez mencionó la Rue Cuvié … pues … ahí iria …

    Cogió la ampolleta de 30 minutos … cerró los ojos … pensó en la calle y colocó el reloj en la caja girando lentamente … hacia el click …

    Después abrió la puerta de la habitación y entró en la noche de París …

    Sintió el viento frio en la cara … delante suya un gran edificio donde se leía … “Restaurant Universitaire Cuvié” … al final de la calle un cruce … un jardín … y después … el rio … estaba todo muy escuro …

    Soraya se dio cuenta de como de larga era la calle … sería difícil dar con Joaquín … podría llamarlo … pero así no sería una sorpresa …

    La media hora se agotó rápidamente … regresó a su habitación frustrada … helada …


                            -------//-------


    Esa noche fue difícil … necesitaba datos más concretos de donde vivía Joaquín … pero de manera sutil … ansiaba por ver su cara cuando ella se plantase delante suya …

    Muy pronto le llamó …

Hola. Joaquín.

Hola, Soraya … como has dormido, cariño?

No muy bien … no tenía sueño …

Y eso porqué, cielo ?!

Me habría gustado despertar a tu lado, después acercarme a la ventana y mirar el rio …

Eh Eh! A mi también me gustaría … pero desde mi casa no se vé el rio …

Ah! No?! … perdona … pensé que me habías dicho que tu calle era perpendicular al Sena …

Y es verdad … pero la calle es muy larga y yo vivo en la otra punta …

    Bueno … ya tenía un poco más de información … buscaría más adelante …


                                ---------//---------


    Dos días después era domingo y Soraya decidió de que sería el gran día … el ideal para el gran momento …

    Se levantó muy pronto … se duchó … trabajó su visual, cosa que no solía hacer … al menos de una manera tan detallada …

    Cuando por fin se miró al espejo, hasta ella se sorprendió … que bonita figura … muy elegante, con su vestido corto … morado … linda …

    Miró el reloj de pared … 10h de la mañana … si fuera ahora estaría de vuelta hacia la una … estaba nerviosa … después de un año y ocho meses, finalmente, iba a poder tocar a su Amor …

    Siguió los procedimientos …

    París estaba fresca … pero no tanto como en la otra noche … estaba en un jardín … miró en su entorno y encontró una placa … “JARDIN TINO ROSSI” … muy bonito … con estatuas de piedra … pero ella no había ido ahí para ver jardines …

    Delante suya tenía el rio … ok … le daría la espalda y la calle estaría delante …

    Efectivamente así era … ahí estaba la “Rue Cuvié” …

    Fue caminando … en el inicio encontró una zona universitaria … después empezaron las áreas residenciales …

    Había poca gente en la calle … los minutos iban pasando … y solo tenía 3 horas … ahora solo 2.45h … una guardería … un laboratorio de reptiles y anfibios … un laboratorio de biología … el “Anfiteatro Verniquet” … bonita arquitectura …

    Finalmente, a lo lejos, aparecían las primeras personas … su corazón dio un salto … miró más atentamente … era difícil ver quien venía … había unos 300 metros de distancia … finalmente comprendió …

Joaquín !!!

    En un primero impulso empezó a correr … pero … frenó de repente … Joaquín no estaba solo … quedó parada … volvió un poco atrás y decidió ocultarse en los portales del Anfiteatro … irían a pasar exactamente por delante de ella …

    Eran 4 personas … dos de ellas parecían críos …

    Poquito a poco se fueran acercando … por las fotos y los videos, fácilmente confirmó de que era Joaquín … a su lado, cogida de la mano, una mujer … joven … Soraya no podía cerrar la boca … delante de ellos dos chicos, uno de unos 4 y otro de unos ocho años, corrían y saltaban …

“— Papá … on veut pizza …

Bien pour moi … mais … parlez con mamá …

Elle dit oui … elle dit oui … “

    Y siguieron todos riendo

    Soraya los siguió con la mirada … hasta que entraron en una casa cercana … después se derrumbó … se sentó en las escaleras de piedra y dio largas a sus lagrimas …

---” Mademoiselle … tout es bien ?!”

    Un hombre, ya mayor la miraba preocupado …

    Soraya se levantó, y, sin contestar, salió corriendo …

    De pronto llegó al jardín, que ya conocía … no conseguía apartar de su cabeza la imagen de Joaquín … y su familia …

    Como fue posible que se dejara engañar ??!!

    Caminó hasta el río …

    Se sentó en la base de la estatua de “Rimbaud” … mirando lejos … no sabía que hacer … su vida se había estancado de repente … la ilusión que sentía con y por Joaquín había muerto inesperadamente … porqué ?! … porque la había engañado?! … ilusionado durante tanto tiempo ?! …

    Así quedó sin darse cuenta de que los minutos iban pasando …

    El peso que sentía en el pecho aumentaba … y ahora como iría a explicar a sus amigos … a sus padres … ?!?!

    Sentía que no lo iba a poder superar … era demasiado para ella … miró el rio … como que la llamaba … sería una solución …

    Se levantó … corrió lo más que pudo … sin pensar se lanzó …

Sintió el vértigo de la caída … el impacto fuerte … el frio del agua … un zumbido en los oídos … cada vez más fuerte …

    De repente respiró hondo … estaba en su habitación … completamente mojada … habían pasado las tres horas …

    Se fue al baño … se quitó la ropa … se acostó en la bañera mientras dejaba correr el agua caliente … casi cometiera una locura … Joaquín no la merecía … llevaría su vida con normalidad …

    Después del baño se metió en la cama.

    Al día siguiente, lunes, bien pronto entró en la tienda china.

Buenos días Antonio.

Hola vecina … que puedo hacer por ti?!

Vengo a devolverte las cajas.

Te han ayudado?

Ni te imaginas cuanto … muchas gracias …

Me alegro vecina.

    Antonio recogió la caja y la llevó para dentro …

    Soraya salió de la tienda … miró el cielo … sonó el móvil … era Joaquín … cortó la llamada … respiró hondo …

La vida sigue …



                                    fin

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jueves, 24 de noviembre de 2022

UN MUNDO NUEVO - 62 - jorge peres

 


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                             UN MUNDO NUEVO


     El Parque de Los Loreros era su local preferido.

    Tenía unas mesas y unos bancos de piedra … Joel hacía de uno de ellos su mesa de escritura.

    Ahí escribió dos de sus últimos libros y ahí se estaba “construyendo” el próximo …

    Pasaba unas dos o tres horas ahí … casi todos los días …

    A unos 50 metros unas fuentes de agua, saliendo desde el suelo a intervalos de tiempo regulares, creaban una sonoridad casi paradisíaca …

    En una pausa, entre una idea y otra, Joel pasó los ojos en su alrededor … había un pequeño bar que estaba abriendo sus puertas en ese momento … en un otro banco una chica llamó su atención … pelo largo … rubio … vestido blanco con mariposas de varios colores …

    Ella se sintió observada y cruzó su mirada …

    Tímidamente y casi sin respirar Joel la saludó … y

siguió escribiendo … pero … su inspiración se quedó estancada …

    Volvió a mirar en la dirección de la chica … ella pareció sonreír … no estaba equivocado … la sonrisa era para el mismo …

    Devolvió la sonrisa … entonces ella le hice un saludo con la mano …

    Joel quedó nervioso … bajó la mirada … inmediatamente se arrepintióquiso devolverle el saludo … pero … al mirar de nuevo … ella ya no estaba …

    Donde había ido ?! … Miró en todas las direcciones … ni señal de ella … se levantó y recorrió los pocos metros que le separaban de aquél banco donde estaba la chica … nada … decidió volver y escribir un poco más …

    Antes de dar la vuelta algo le llamó la atención … en el banco estaba un pequeño avión hecho de papel doblado … lo cogió … seria de la chica?!?

    Se sentó en su sitio y lo miró durante algunos minutos … sentía que tenía un significado … pero cual?!!!

    Instintivamente empezó a quitar las doblas del papel … parecía tener algo escrito …

    Cuando finalmente el avión no era más que un pequeño folio de papel apareció una frase:


            ” La distancia entre la imaginación y la realidad                 está en 12 pasos entre el sagrado y el óxido. “


    Que texto tan raro … que significaba? Joel miraba el trozo de papel como si, de repente, le fuera a contestar …

    Sagrado? Terreno sagrado … los antiguos consideraban terreno sagrado al interior de los conventos e iglesias … también llamaban tierra sagrada a los cementerios …

    Entonces cayó … cementerio … la pared final del Parque coincidía con el termino del Cementerio Municipal de Castelo Branco.

    Se levantó y se acercó al gran muro de piedra … miró en su entorno … solo veía plantas … arboles … el portón … el portón ?!!! hierro … oxidado … volvió a leer el papel …

            “ … 12 pasos hasta el óxido … “


    Era una locura … pero … porque no?!

    Se puso de espalda contra el muro, miró en dirección al viejo portón lateral y empezó a contar los pasos …

uno … dos … tres … cuatro … … a los diez tenía delante un gran arbusto … y ahora qué?! … tendría que rodear … pero así se perdería de los pasos … y si pudiese doblar la planta? Al menos lo indispensable para poder seguir?

    Con algún esfuerzo pudo inclinar un poco aquél grueso arbusto … lo que encontró lo dejó anonadado …

    Parecía una puerta … intentaría abrirla …

Estás seguro de que quieres abrir esa puerta?

    La voz le sorprendió … bien detrás de él estaba la chica.

Hola! Vengo aquí todos los días y no sabía que había aquí una puerta.

Normal. Pocos la conocen … pocos la traspasan … cuidado! … jamás abras una puerta donde no estás seguro que quieres entrar.

Porqué ?!?! Yo puedo abrir una puerta solo para mirar y conocer lo que hay del otro lado … después decido si entro o no …

    Ella sonrió … parecía divertirse con aquella conversación …

Eres periodista?!

No. Soy Joel … soy escritor …

Claro! Yo soy Sara.

Te puedo invitar a un café, Sara?!

Porque no?!

    Joel volvió a mirar la puerta … pero ya no estaba … El arbusto no era más que una sencilla planta … nada más …

No comprendo …

Tranquilo … ya comprenderás. Nos vamos a por ese café?!

    En pocos minutos estaban sentados disfrutando de aquella bebida caliente …

Te siento perdido …

Es que no sé que ha pasado … Yo he visto una puerta … y ahora … ya no está …

Tranquilo … es una puerta mágica …

    La miró … sin dudas ella se estaba cachondeando de él …

Con que mágica … no !!!

No crees en la magia, Joel?

La verdad es que no … no mucho …

Pero estás hablando conmigo !!!

También eres mágica ?!!! — no pudo contener una pequeña carcajada …

Si! No me crees ?!…

No.

Dejaste todos tus papeles y tu bolso en la mesa de piedra.

Es verdad … se me olvidó recogerlos — se levantó rápidamente …

Siéntate … Relaja … cierra los ojos …

    La miró intensamente … pero obedeció …

Ya puedes abrirlos.

    Una vez más quedó sorprendido … todos sus papeles … su bolso … su boli … todo estaba allí … en aquella mesa … al lado del café …

Como lo hiciste ?!!

Soy mágica … te lo dije …

    Ahora reían los dos …

Y tu a que te dedicas, Sara?

Soy hechicera.

Claro … no sé porque pregunté …

En serio!

Sin dudas eres divertida.

Te gusta café con hielo?

Si. Mucho … no me gusta café caliente …

Es lo que tienes delante de ti.

    Joel miró su café … tenía una piedra de hielo …

Convencido?!

Y que más sabes hacer?

Soy una hechicera blanca … solo hago cosas que no perjudiquen a nadie …

    Ahora era él quien se divertía …

Lo paso bien contigo …

Me suelen decir eso.

Y también te suelen decir que eres muy guapa?

Si. También.

Siento mucho mi falta de originalidad.

Tu eres diferente.

Ahh!!! Si !?!?!!!

Si. Por eso te he dado la llave.

Llave?! Que llave ?!!!?

La frase del avión … es la llave … solo no esperaba que fueses tan decidido …

Que hay del otro lado de la puerta?

Un mundo mágico.

    Joel ya no reía.

Diferente de este?

Si. Muy diferente.

Mejor?

Eso depende de cada uno …

Parece interesante.

Tu tienes la capacidad de sobrevivir en él … pero ojo … piensa bien … si entras en el portal … no hay camino de regreso.

No puedo volver ?!!!

No.

Y tu vives ahí?

Si.

Pues me parece cada vez más interesante …

En serio, Joel … piensa bien … antes …

    Instintivamente miró en la dirección de la puerta … fueron unos pocos segundos … después le iba a decir algo … pero ella ya no estaba … había desaparecido de nuevo.

    Joel quedó parado …

    De que iba todo aquello?!! Pero la mirada de Sara no se le iba de la cabeza …

    Recogió sus cosas, pagó el café y fue caminando en dirección al arbusto … ni señal de la puerta …

    Se acordó de las palabras de Sara:


                “— Tu tienes la llave.”


    Buscó en el bolsillo el pequeño avión y recordó la frase.

    De nuevo contó los pasos en dirección del portón … de nuevo llegó junto al arbusto … lo esquivó ligeramente … ahora si, estaba la puerta …

    Estiró el brazo … pero se detuvo … Sara le había dicho que no podría volver al cruzar …

    Sentía muchas ganas de irse con ella … pero … de repente se acordó de sus padres … de sus amigos … de sus escritos … de … … miró hacia atrás buscando a Sara … pero no había nadie …

Perdió algo, señor?

    Era uno de los vigilantes del parque.

No. No. me pareció ver un animal …

Es posible … hay muchos por aquí … tenga usted un buen día.

Igualmente.

    Volvió a mirar la planta … la puerta ya no estaba … volvió a mirar el papel del avión … estaba en blanco … no había nada escrito … comprendió … había dejado pasar su oportunidad.

    Lo tomó con tranquilidad … al final, por peor que sea la realidad conocida siempre es mejor que un mundo nuevo … pero desconocido …



                                        fin

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viernes, 18 de noviembre de 2022

RELOJ ... NO PARES ... - jorge peres

 






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                             RELOJ … NO PARES …


    Desde el escenario, Roberto observaba aquellas cerca de 200 personas que llenaban él Circulo Rojo, la sala de espectáculos más conocida de Toluca de Lerdo.

    A los mexicanos les gustaba la música, y Los Tres Caballeros eran siempre muy bien recibidos … aquella noche no iba a ser una excepción.

    Roberto Cantoral estaba, como siempre, acompañado por su violón, una guitarra española, ya con unos años, pero con un sonido que el consideraba muy suyo.

    Era la última canción. Ya habían agotado la parrilla en que dibujara aquél concierto y ya era el tercero “encore” …

    Cerró los ojos cuando, al terminar los últimos acordes, recibieron unos cinco minutos de aplausos … se sintió cansado … pero muy feliz …

    Buscó por entre la primera fila y fácilmente la encontró … Itatí … su esposa … era la más efusiva … le mandó un beso sutil …

    Más tarde, en el camerino ella fue de las primeras personas en llegar … se le tiró literalmente a su cuello …

Que lindo, mi amor … — sus ojos brillaban enamorados …

Gracias, cariño mío, sabes que tu eres mi inspiración.

    Se escucharon risas … los otros dos compañeros reaccionaban a toda aquella manifestación de amor y cariño.

A ver … así nos haces sentir envidiosos …

    Terminaron reindo todos.

Vamos a cenar al Sombrero Largo?

Buena idea.

    Miró a su esposa con aire interrogante.

Mi amor, contigo hasta al final del mundo … déjame llamar a casa para saber como están los niños.

Claro que si.

    En el pasillo había un teléfono público.

    Roberto e Itatí estaban casados desde hace algunos años y tenían dos hijos.

    Ella lo acompañaba siempre que podía … siempre que su madre se pudiese encargar de los niños.

    Horas más tarde, después de cenar, la pareja decidió dar un paseo a pié.

    La noche estaba clara, iluminada por una luna llena … terminaron sentados … abrazados … mirando el Nevado de Toluca, un monte lleno de nieve a poca distancia.

Sabes que pasa el tiempo y sigo muy enamorado de ti?!

Más te vale — una carcajada … — yo también, Roberto …

Siempre pensé que, con el tiempo y los hijos, las cosas se tornarían más leves … más “normales” … pero no … … te acuerdas de como nos conocimos?

No hubo respuesta.

Itatí … me has escuchado ?!!!

    Entonces la miró … tenía los ojos cerrados … se había desmayado …

Itatí! Itatí !

    Suavemente la puso en su coche y aceleró en dirección del hospital.


                                ------- // -------


    Ya llevaba unas dos horas en la sala de espera de urgencias del Hospital Central de la ciudad.

    Eran las 3 de la mañana … al menos eso marcaba el grande reloj de pared.

Acompañante de Itatí Zucchi?!

    Un hombre alto y fuerte con una bata blanca le miraba.

Si … soy Roberto, su marido …

Soy el doctor Ismael Santamaría. Me acompaña, sr. Roberto? Necesito hablar con usted.

    Entraron en uno pequeño despacho y él doctor le hizo la invitación para que se sentara.

Como está mi esposa, dr?!!

Sr. Roberto … no tengo buenas noticias para usted. Su esposa sufrió un infarto cerebral … un ictus … muy fuerte …

Y es muy grave, dr. ?!

Muy grave. Puedo ser honesto con usted?

Claro que si. Por favor.

Cabe la posibilidad de que no pase de esta noche.

Dios !!!!!

Vendré siempre que haya novedades a hablar con usted.

    Volvió a la sala de espera … sentía un inesperado aprieto en el estomago … no podía perderla … ella era su vida … … …

    En el inmensidad de la sala completamente vacía, el silencio solo era interrumpido por el constante tic tac del reloj.

    Roberto sacó su libreta de apuntes y empezó a escribir lo que le salía del alma …


            Reloj no marques las horas …

              Porque voy a enloquecer …

              Ella se irá para siempre

              Cuando amanezca otra vez …


    Las lágrimas casi le impedían ver el papel … se limpió los ojos y siguió :


            “ No más nos queda esta noche

              Para vivir nuestro amor …

              Y tu tic tac me recuerda

              Mi irremediable dolor … “


    Momentáneamente cerró los ojos … por la mente pasaron imágenes de Itatí … su mirada … su sonrisa …

    Roberto era creyente … mentalmente se entregó a una oración, pidiendo por su amada … empezaba a sentir que solo una ayuda divina la podría ayudar.

    Después volvió a escribir:


            “ Reloj … detén tu camino,

              Porque mi vida se apaga …

              Ella es la estrella

              Que alumbra mi ser …

              Yo, sin su amor no soy nada … “


    Él medico apareció de nuevo.

Hay novedades, doctor?!

Algunas, sr. Roberto. Su esposa recuperando la consciencia … ahora tenemos que averiguar si se recupera totalmente … estas cosas, a veces, dejan secuelas …

Pero sobrevivirá?!

Aún no podemos afirmar a ciencia cierta … es muy pronto … necesitamos unas horas más …

    De nuevo se quedó solo … de nuevo miró el grande reloj en la pared …


            “ Detén el tiempo en tus manos …

              Haz esta noche perpetua.

              Para que nunca se vaya de mi …

              Para que nunca amanezca … “


    Después se inclinó un poco hacía tras y cedió al cansancio …

Sr. Roberto?!!? — se despertó nervioso. No tenía ni idea de cuanto tiempo estuvo con los ojos cerrados. Delante suyo, una enfermera …

Sr. Roberto … traigo buenas noticias … su esposa se recupera bien … en unos minutos podrá verla … ya volveré para acompañarlo …

    Roberto respiró hondo … necesitaba aire fresco … saldría a fuera un poco … antes de abandonar la sala de espera lanzó una última mirada al reloj … su compañero de esa noche …

Gracias Reloj … no pares ...”


                                    (casi) FIN


    Los TRES CABALLEROS fueron un trío de boleros y otros estilos sur americanos de que formó parte ROBERTO CANTORAL, el autor de la canción RELOJ, y su primer interprete.

    Siempre se habló de que fue inspirado en un episodio amoroso y en un último encuentro, una noche en una habitación con un reloj en la pared.

    Cantoral falleció en 2010 y unos meses antes, en una entrevista, confesó que la canción había sido escrita en la sala de espera de un hospital … todo el resto es invención mía … ficción … o … realidad?


                                    FIN (total)

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